Get Up kids

PD -GUK-pola

Henry & Get Up Kids

En el capitulo “Sin Say Shun Awards After Party” (fiesta a unos premios porno) de Party Down, Casey se pasa de rosca con el extasís, le dice a Henry que se consiga uno para que los dos estén en otra, él sale a buscar, Ron muestra su gran secreto oculto que lo acerca a la industria porno, Kyle toca mucha teta, Roman se chupa el dedo, Casey se descompone, Henry la lleva al baño. Y en la puerta: los Get Up Kids.

¿Que país es este?

La semana pasada el noticiero de canal 13 presentó a lo largo de varias emisiones el informe “¿Por qué ellos pudieron y nosotros no?. El plan de Bogotá contra la inseguridad?”, que a su vez fue repetido en los últimos días por TN(*). Mirian Lewin, la misma periodista que en sus tiempos de gloria supo investigar crímenes de lesa humanidad (hasta que terminó en un programa recordado hasta la fecha por una escandalosa cámara oculta que puso en debate el derecho de la privacidad), ahora estaba en Colombia, analizando el fenómeno dado en Bogotá al lograr reducir los índices de violencia y delincuencia mediante la intervención y colaboración de los vecinos, y el trabajo en conjunto con la policía.Mientras en el planeta Clarín consideraban “exitoso” un sistema de vida donde la población parece rehén de sí misma viviendo en casas protegidas con rejas de tres metros y con ruidosas sirenas estilo militar que son activadas ante cualquier hecho sospechoso, en el planeta Canal 7 (estatal y en permanente puja con el grupo Clarín) emitían un especial sobre la desaparición de personas y la violación de los derechos humanos (**) en Colombia con lo que se conoce como los “Falsos positivos” (campesinos asesinados por las fuerzas armadas colombianas y que los hacen pasar por guerrilleros caídos en combate para cobrar una recompensa).
Ambos “especiales”, con dos colombias totalmente opuestas podrían hasta parecer un hecho anecdótico mirándolo desde afuera, y a lo lejos, pero son de hecho una muestra más de cómo los medios de comunicación construyen una realidad de acuerdo a su conveniencia empresarial. En lo personal no me gusta ni la Argentinaland del canal estatal (sin inseguridad, ni desocupación, con inflación del 0.8% y donde todo va viento en popa) ni la Argentinistán del grupo Clarín, donde nunca pasa nada positivo (y lo poco que hay viene del extranjero) donde todo es un caos y donde en cualquier momento me tiran una granada por la ventana. A veces no sé estoy viviendo en Nueva Zelanda, en Afganistán o en el país de nunca jamás.
(*)Para los que no viven en Argentina, cabe aclarar que ambos canales pertenecen al grupo Clarín, fiel opositor a los Kirchner y a la ley de medios impulsada por el gobierno.
(**)caballito de batalla de los K.

Un ser pensante

958471Realmente no tenemos nada que envidiarle a las producciones periodísticas de cadenas como la BBC, porque si bien de este lado del mundo no se cuenta con el enorme presupuesto que han de tener, al menos tenemos la materia prima, es decir a una mente brillante como Samuel Chiche Gelblung, que no sólo pone la cara sino que es cerebro de Impacto Chiche. Ahora por qué digo esto. Porque más de una vez, en absoluto estado de IMPACTO, nos preguntamos ¿es real lo que estoy viendo?, ¿a quién mierda se le ocurrió ésta ridiculez?. Pues bien Chiche. Él lo hace todo, él es la idea, la conducción, la producción (sin mencionar todo lo demás que aporta al programa y a la televisión en general: morbo, ignorancia, racismo, machismo, y un largo etc).

La semana pasada por ejemplo miraba un informe sobre los Emo (que de los diez minutos que duraba, seis eran solamente de reiteraciones) y no sabía si estaba viendo un gag de Saturday Night Live o si en verdad se trataba de una “investigación periodistica”. Entre la sarta de bizarradas pero sobre todo de absoluto “what a fuck?”Chiche llegó a la conclusión que: no existen los emos gordos ni con rulos!!! Me acordaba del amigo Sebaxxxtian y lo imaginaba tirándole con un tomate al televisor.Pero ya el colmo fue el viernes a la noche, cuando haciendo zapping veo a una pareja heterosexual con un cartelito abajo de la pantalla que decía “Testimonio de un gay recuperado”. Ahora yo me pregunto… ¿para donde mira el observatorio de medios?.

El tiempo no para, una sorpresa

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Hacía tiempo que tenía algo para escribir pero para variar colgué. Cuestión que por bardo primero y curiosidad después, terminé enganchándome con El Tiempo No Para, la novela de Canal 9.

En principio,  fue por ese intento de criticar: “ah, pero mírala a la hija de Moria, ¡es de palo!”, buscar malas actuaciones, guión ridículo, encontrar demasiados parecidos a cualquier otra cosa o los clásicos clichés que se repiten eternamente.

Pero me encontré con una interesante sorpresa (dejando de lado la performance de la Gala y Gonzalo Valenzuela), y que a pesar del bajo rating se mantiene al aire. Y les diré por qué.

El guión mantiene esos altibajos en los que el misterio parece permanente y donde se presentan nuevas interrogantes que, al menos en mi caso, te dejan a la expectativa. Tiene esos detalles cotidianos que nunca se ven en las novelas, como que suene el teléfono y sea equivocado o que en medio de una charla “acalorada” el mozo pregunte “¿qué se van a servir?” cuando lo único que se te ocurre es mandarlo a la mierda!.

Por otra parte, una crítica constante en este blog sobre la televisión nacional es la música de los programas, siempre compuestos por bandas sonoras inundadas por Los Decadentes, Vicentico, Viejas Locas o Callejeros… En El Tiempo No Para, si bien el opening está a cargo de Bersuit Bergarabat, lo cierto es que la selección de los temas ha sido más que sorprendente.

Imaginen mi cara cuando en una escena con Julieta Ortega sonó “Beautiful” de Belle & Sebastián, ¡o sea!. Aclaro que no es solo cuestión de: “wow, pasaron a B&S en la novela” sino que no puedo imaginarme esa escena con otra canción (me pegó mal). Ese “buen gusto” fue lo que sorprendió, demasiado diría. Porque vamos, honestamente, no acostumbro mirar producciones nacionales por lo comentado anteriormente y porque además Duplá siempre hace de Duplá y Laport de Guevara.

Super recomendada!

Esa historia y esa música

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Si tengo un placer quizás culpable ese es mi debilidad por las películas y series tipo High School como Beverly Hills 90210 ó Salvados por la Campana. Tal vez porque muestran un estilo de vida absolutamente diferente y distante al mío, con cosas que jamas tendré.

En mi historial de series, que podrí­amos calificar de teen, han pasado las ya mencionadas Salvados por la campanaBeverly Hills 90210The O.C. y más recientemente, Veronica Mars.

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Algunos recursos de estas series, siempre han sido los clásicos clichés tipo la chica buena e inocente que se enamora del rebelde como pasó con Brenda y Dylan en Beverly Hills 90210 ó con Marisa y Ryan en The O.C… pero lo que ha tomado suma importancia es la banda sonora.

Por ahí uno se imagina que por tratarse de series teen, nos vamos a encontrar con Hillary Duff (que con seguridad agota el soundtrack de su serie en Disney) o Ashley Simpson, pero la sopresa es que podemos escuchar, e incluso ver como invitados especiales, a bandas como Death Cab for Cutie o Interpol.

En el caso de The O.C., parte de la historia es un bar super cool en que tocan bandas en vivo y por donde ya pasaron: The WalkmenModest MouseThe Thrills The Killers, mientras que acá hay tenemos que conformarnos con La Mosca, los ganadores de Operación Triunfo o los Decadentes.

¿Y así­ quieren que vea ficciones nacionales?