Memorias para olvidar

A los 13 años V conoce a G, de 50. Él, sin una pizca de pudor por los 37 años que los separa, le declara su amor por medio de cartas secretas subidas de tono que conquistan a una pre-adolescente carente de amor. Nadie, en su familia ni dentro del círculo de G, hicieron algún aporte de cordura y sensatez para impedir la relación que duró más de dos años.

Esto que suena a película de Gaspar Noé, es parte de lo que cuenta en sus memorias V, alias Vanessa Springora y de la relación que mantuvo con Gabriel Matzneff, reconocido escritor francés a quien conoció a fines de los ’90 en una cena organizada por su mamá (sí, ¡la mamá de V!) que trabajaba en Gallinard, la editorial de Matzneff. Y aunque nos revuelve el estómago tan solo imaginar a una niña con un viejo, el lanzamiento de “El Consentimiento” en Francia causó más revuelo por cuestionar si era posible juzgar “modas de otros tiempos” bajo los ojos de hoy que por lo anterior.

Pensemos que en Francia, las banderas con los slogans de “prohibido prohibir” y “disfrutar sin límites” que se levantaron durante la revolución de mayo del ’68, dieron lugar a consecuencias nefastas como la “libertad” a los pedófilos, que con su caradurismo, intentaron hacer creer que sus prácticas eran simplemente una orientación sexual. Esto incluso permitió que grandes intelectuales como Jean Paul Satre, Roland Barthes, Simone de Beauvoir y Gilles Deleuze, apoyaran y pidieran la excarcelación de tres hombres acusados de tener relaciones sexuales con menores de edad a través de una carta abierta firmada por el propio Matzneff.

Conocido por sus prácticas y celebrado públicamente por sus contemporáneos, Matzneff se nutría de las relaciones simultáneas que mantenía tanto con Vanessa como con otras adolescentes y chicos menores de 11 años para su obra. Fue premiado en el 2013 por una recopilación de sus ensayos filosóficos, vive hoy en un departamento donado por la Municipalidad de París y cobra una jubilación del gobierno francés. En resumidas palabras, como leí por ahí, “El Consentimiento” resulta un repaso histórico por la tolerancia a la pedofilia en Francia. Increíble.